Pantalla de soldadura: grado, conmutación, normas

La pantalla es el único equipo que protege un órgano que no se puede sustituir. Dos normas definen si cumple su función y dos números deciden si puedes ver lo que estás haciendo.

Las normas

EN 175 cubre la carcasa: resistencia al impacto, cobertura, materiales. EN 379 cubre el cartucho filtrante: rango de grados, tiempo de conmutación y los cuatro números de clase óptica. EN 169 define la escala de grados.

Una pantalla sin esas marcas no es un equipo de protección, es un sombrero. Las marcas van en el marco del cartucho y en la carcasa, y son pequeñas: conviene mirarlas antes de comprar y no después.

Elegir el grado

El grado depende del proceso y de la intensidad: en torno a 9–10 para MMA a baja intensidad, 11–12 para MIG/MAG a 200 A, 12–13 a intensidades altas. La calculadora de grado da la cifra para tu caso.

Poner un grado más oscuro de la cuenta es un error real e infravalorado. No ves los bordes del baño, así que te acercas para ver — lo que mete la cabeza en la columna de humo y empeora a la vez el control del arco. Elige el grado más claro con el que el arco resulte cómodo.

Tiempo de conmutación

Se da en fracciones de milisegundo: 1/25 000 s es corriente, 1/30 000 s es mejor. En la práctica, cualquier valor igual o inferior a 1/20 000 s protege el ojo, porque la exposición dañina se acumula en un periodo más largo. Lo que cuesta un tiempo mayor es comodidad: ese destello previo a la conmutación es lo que deja los ojos cansados por la tarde.

Mira también la especificación a baja temperatura: muchos cartuchos se vuelven lentos por debajo de unos −5 °C, y eso importa en obra en invierno.

Los números de clase óptica

1/1/1/1 significa que el filtro es prácticamente una ventana limpia desde cualquier ángulo. Los cartuchos baratos van en 1/2/1/2 o peor, y el tercer y el cuarto número son los que producen fatiga visual: el grado varía por el campo o cambia al mover la cabeza. Para uso ocasional casi da igual; para un día entero de TIG importa mucho.

Las partes poco glamurosas

El arnés determina si la pantalla es usable. Uno de cuatro puntos con distancia ajustable permite acercar el filtro a los ojos, lo que amplía el campo de visión. El peso importa a las ocho horas, y también si la pantalla se queda donde la dejas al bajarla.

Ten cubrefiltros de repuesto. Un cubrefiltro picado de proyecciones cuesta céntimos y arruina la visión por completo, y hay soldadores que se hacen un trabajo entero mirando a través de uno en vez de dedicar dos minutos a cambiarlo. El resto del equipo de protección está en equipos de protección individual.

Preguntas frecuentes

¿Qué significan los cuatro números del cartucho?

Clase óptica, difusión de la luz, variación de la transmitancia y dependencia angular, en ese orden, cada uno de 1 (mejor) a 3. 1/1/1/1 es lo máximo. El último dígito es el que se nota en una jornada larga: una mala calificación angular significa que el grado cambia al inclinar la cabeza.

¿Una pantalla pasiva es peor que una automática?

Ópticamente no: un filtro pasivo bueno es excelente. Es peor ergonómicamente: bajar la pantalla con un gesto de cabeza te hace perder el punto exacto donde ibas a cebar, y eso cuesta precisión en los puntos y en TIG. Para soldeo pesado ocasional, una pasiva sirve perfectamente.

¿Me protege el filtro si no llega a oscurecerse?

Del ultravioleta y del infrarrojo sí: un filtro conforme los bloquea en los dos estados, así que un cartucho que no conmuta no te provocará queratitis. Lo que sí te llevarás es un fogonazo muy brillante y dolor de cabeza. Comprueba el cartucho con una llama o con el botón de test antes de cada sesión.

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