Humos de soldadura y ventilación

El humo de soldadura es vapor metálico condensado con un tamaño de partícula submicrónico, lo que significa que llega a la parte más profunda del pulmón. Desde 2017 todo él está clasificado como cancerígeno del grupo 1.

Qué contiene

El humo no es el producto de una combustión. Es metal que se vaporizó en el arco y condensó en partículas finísimas, más los gases que el arco genera a partir del aire de alrededor y de cualquier recubrimiento de la pieza.

OrigenQué produceEfecto
Acero al carbonoÓxido de hierro, manganesoDaño pulmonar; el manganeso afecta al sistema nervioso
Acero inoxidableCromo(VI), níquelLos dos cancerígenos; el peor caso habitual
Acero galvanizadoÓxido de cincFiebre de los humos metálicos
Acero pintado o imprimadoIsocianatos, plomo, productos orgánicosSensibilización, intoxicación
Superficies desengrasadasFosgeno a partir de disolventes cloradosTóxico agudo. Nunca soldar cerca de tricloroetileno
El propio arcoOzono, óxidos de nitrógenoIrritación de vías respiratorias; el ozono es peor en TIG sobre aluminio

El orden de los controles

1. Eliminar. Amola el galvanizado y la pintura 25 mm a cada lado de la unión antes de soldar; además mejora el cordón, porque esos recubrimientos causan poros.

2. Sustituir. Un proceso o un consumible de menos humo cuando el trabajo lo permita. El TIG produce muchísimo menos humo que el hilo tubular; un electrodo de bajo humo, menos que uno normal.

3. Extraer en origen. Un brazo de extracción a unos 300 mm del arco, o un sistema de extracción en la propia antorcha. Este es el control que funciona de verdad, y su eficacia se hunde con la distancia: a 600 mm un brazo capta una fracción de lo que capta a 300.

4. Ventilación general. Diluye lo que se escapa de la extracción. No la sustituye.

5. Protección respiratoria. FFP3 o equipo motorizado, como última capa y no como la primera.

Dónde te colocas

La columna sube. Colocarse justo encima de la unión mete la cara dentro, y ninguna ventilación general cambia eso. Mantén la cabeza a un lado de la columna y usa el brazo de extracción para tirar del humo alejándolo de ti, no pasándolo por delante.

En un banco, pon la extracción al otro lado de la unión para que el flujo vaya en dirección contraria a tu cara. Suena obvio y se hace al revés sistemáticamente.

Espacios confinados

Dentro de un depósito, un recipiente o un conducto cambia todo. El humo se acumula en vez de dispersarse, el gas de protección desplaza al oxígeno, y el argón pesa más que el aire, así que se acumula en el fondo — que es donde está el soldador.

Ventilación forzada, medición continua de la atmósfera, permiso de trabajo y alguien fuera vigilando. Esto no es terreno para criterios personales: es el escenario que mata a soldadores que eran perfectamente competentes soldando.

Preguntas frecuentes

¿De verdad el humo de soldadura está clasificado como cancerígeno?

Sí. En 2017 la IARC reclasificó todo el humo de soldadura como cancerígeno del grupo 1 —cancerígeno para el ser humano—, no solo la fracción del inoxidable. Esa reclasificación es la razón de que después se endureciera la exigencia de extracción en toda Europa.

¿Basta con abrir la puerta?

No, y la razón es adónde va el humo. La columna sube justo por delante de tu cara camino del techo. La ventilación general diluye el aire del taller; no hace nada con la columna concentrada que tienes en la zona de respiración. Para eso hace falta extracción localizada en el arco.

¿Qué es la fiebre de los humos metálicos?

Síntomas de tipo gripal —fiebre, dolores, escalofríos— que empiezan unas horas después de soldar galvanizado, por inhalar óxido de cinc. Pasa en un día o dos y es un aviso, no un rito de iniciación: significa que has inhalado una dosis importante de algo que no debías.

Actualizado: