Calculadora de temperatura de precalentamiento
Si hay que precalentar y hasta qué temperatura, por el método B de EN 1011-2 — el que sí tiene en cuenta el hidrógeno y el aporte térmico, en vez de leer un número suelto de una tabla.
Qué entra en el cálculo
Cuatro datos, y los cuatro importan. CET: el carbono equivalente del certificado de colada, que sale de la calculadora de carbono equivalente. Espesor combinado: la suma de los espesores que concurren en la unión, porque eso es lo que se lleva el calor. Hidrógeno: de la ficha del consumible — un básico reseco da unos 5 ml/100 g y un rutilo corriente unos 15. Aporte térmico: más energía significa enfriamiento más lento y menos precalentamiento.
Por qué funciona
La fisuración en frío necesita tres cosas a la vez: una estructura dura susceptible, hidrógeno disuelto y tensión de tracción. El precalentamiento ataca las dos primeras. Frena el enfriamiento en el tramo de 800 a 500 °C, con lo que la zona afectada queda más blanda, y mantiene la unión caliente el tiempo suficiente para que el hidrógeno difunda hacia fuera en vez de acumularse en la línea de fusión.
Fíjate en el campo de validez de la fórmula: CET 0,30–0,70 %, espesor 10–90 mm, hidrógeno 1–20 ml/100 g, aporte 0,5–4,0 kJ/mm. Fuera de ahí la calculadora avisa, y la respuesta la tiene un metalúrgico, no una fórmula.
Preguntas frecuentes
¿Puedo saltarme el precalentamiento si la chapa es fina?
A menudo sí, y el cálculo lo dice: el espesor combinado es uno de sus cuatro datos. Pero una chapa fina con carbono equivalente alto y electrodos húmedos también se fisura. El precalentamiento lo decide la combinación, nunca el espesor solo.
¿Cómo mantengo la temperatura entre pasadas?
Mídela con termómetro de contacto o lápiz térmico a 25 mm de la unión, justo antes de cebar la pasada siguiente. Si ha bajado del valor de precalentamiento, vuelve a calentar: la exigencia vale para todas las pasadas, no solo para la primera.
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